Lolo! Que tal el fin de la noche cuando me fui?
Lolo dice:
Buf, es algo largo de explicar por aquí, ¿quedamos dentro de una hora en el Corner para tomar café?
R dice:
Bueno, venga
Hace tiempo que no paso por allí
Pero, ¿pasó algo?
Lolo dice:
Luego hablamos
Te dejo que se va a poner mi padre
Besos
Lolo aparece como no conectado.
A la hora, R entró por esa puerta de cristal que separaba el mundo de este pequeño lugar, tan visitado por el grupo de amigos, que se había convertido en su pequeño refugio. Llevaban mucho tiempo pasando eternas tardes en el Corner, que se había convertido en su segunda casa.
-Ya se te echaba de menos chica.- dijo un camarero- Ve al fondo que está tu amigo y ahora te sirvo el café.
R respondió con una sonrisa, y con un cálido gracias. Entró hasta las profundidades del local, y allí encontró a la persona con la que había quedado, aun estando sentado sólo, estaba rodeado por completo de misterio sobre la noche de ayer. Se dieron dos besos, y se sentaron uno al lado del otro, en unos cómodos sillones mientras empezaron a hablar y a fumar. El chico empezó a explicarle todo desde el principio, desde el principio en que empezó a gustarle Marina, describiéndola a veces como si fuera un personaje de la mejor novela de amor, como un personaje ideal, exagerando sus virtudes y encantos, como le pasa a cualquier persona que empieza a sentir como brota ese sentimiento dentro de uno mismo.
-¿Pero os liasteis?
-No, sólo me declaré mientras ella me llevaba a casa en el coche. Yo la miraba detenidamente mientras le hablaba, y ella se fijaba tan sólo en la carretera, sin siquiera responderme. La cogí de la mano, y nada más tocarla sentí un inmenso frío, que me heló el cuerpo, hasta que ella la retiró. Paró al llegar a mi casa, y le pedí algo, cualquier gesto me valía, a lo que ella, sin girarse, me dijo que había otra persona, y que ahora, no podría utilizarme para olvidar al otro. Yo le dije que si, que no me importaba que me utilizara, que quería estar con ella, pero se reafirmó, y siguió negándome en silencio, un silencio que valía mas que mil palabras, hasta que me rendí por esta noche y me bajé del coche.

-Vaya, ¿y no te dijo quién es la otra persona?
-No, ni quería preguntárselo.
En ese momento entró por la puerta un grupo de chicos, unos tres, y cual fue la sorpresa de R que el último era el chico de ayer, el de la mesa de billar, cuando poco a poco, empezó a acercarse a su mesa. Ella estaba nerviosa, sin saber porqué, cuando llegó al borde de la mesa, la miró atentamente con sus ojos tan oscuros, y saludó a su compañero, Lolo. ¡Se conocían! Ahora, tan de cerca podía verlo mejor, moreno, alto, con unos vaqueros y una camiseta gris, pero al que no era capaz de aguantar un cruce de miradas de más de un par de segundos, hasta que se fue, son un adiós que no sonaba a despedida.
-Tienes que presentármelo, ¿Quién es?
-Ese es un compañero de clase de Marina
-¿Por qué no me lo presentas?
-Venga, se llama Fernan

2 recuerdos:
HoLa NiÑo!!q tal esta mi escritor favorito?? quiero leer la tercera parte ya!!! que estoy toda intriga!!bueno muchos besitos!!
venga, vamos que nos vamos con la 3º, si es que apenas saco tiempo para nada, ni con los cambios de hora saco tiempo...
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