...mi guitarra, y vos(otros)...

viernes 15 de febrero de 2008

SPNB, V Parte

Como he tardado bastante en volver a escribir, para volver a leer el principio de esta historia, están los enlaces a la izquierda y arriba de la página, ordenados por capítulos. Y daros un consejo, para los que habéis leido más de una historia mia: No todo es lo que parece, y todo es imprevisible.



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R dice:
Hola, soy R, la chica del Corner de esta tarde. ¿Qué tal?
So come on and do your little dance for me... dice:
Ah, tu eres la amiga de Lolo, ¿no?
¿Y dices que te llamas R?
R dice:
jaja, si, es que nadie me llama por mi nombre.
So come on and do your little dance for me... dice:
Bueno, yo me llamo Fernan
R dice:
Si, lo sé- en un segundo se arrepintió de lo que escribió, de parecer tan interesada-...


Pasaron unos minutos hablando, mientras sus letras de ordenador se conocían, hasta un momento de silencio entre los dos, sin saber que preguntarse, hasta que R pudo ver en la parte de abajo como su compañero de conversación empezaba a escribir y le preguntaba:


So come on and do your little dance for me... dice:
¿Sales esta noche?
R dice:
He quedado con esta gente a las 12 cerca de la estación.
So come on and do your little dance for me... dice:
Que tarde, bueno, al menos nos da tiempo de salir a cenar juntos, ¿te parece?


Hacía unos minutos que había empezado a hablar con él, ¡y ya le estaba pidiendo una cita! Estaba harta de tantos sueños rotos, de tantas ilusiones pisoteadas, e incluso le empezaba a coger miedo al amor después de tantas decepciones y lágrimas soltadas a la almohada, pero había algo dentro de ella que la llamaba a salir, a decirle sí, como si ésta ocasión fuese diferente a todas las demás. De todas formas, no tenía nada que perder. Dejó unos segundos para aceptar la proposición, mientras le decía a Marina que podría tardar un poco, mientras ésta le avisaba que no tardase demasiado.


Le quedaba una hora y media para ducharse y cambiarse, tenía tiempo de sobra. Al final llegó tarde. Habían quedado en un pequeño bar no muy lejos de casa. Fernan no paraba de hacerla reír, a cada frase, hasta el punto en que parecía que con cada frase la mesa se hacía más pequeña y poco a poco se acercaban más. Terminaron de cenar, y Fernan le pidió un rato más de su tiempo, y llevarla a un pub cercano, de esos con música en los que sí se puede hablar. Ella se lo pensó, pero luego accedió, sin prestar siquiera atención al reloj ni con los que había quedado. Allí se sentaron en una mesa no lejos de un escenario donde un tal Amaro tocaba algunos acordes, mientras los dos empezaron a contarse todas y cada una de sus historias, sin límite de detalles y entre copa y copa, se lanzaban diversas miradas e indirectas de lo que esperaban el uno del otro...



Cuando R se dió cuenta, eran más de las 3. El chico del escenario ya se había marchado hacía rato, y tenía el movil lleno de llamadas perdidas de Marina- ya no la molesto- pensó. Le dijo a Fernan que ya era tarde, y no sin algún intento por quedarse, se fueron juntos a casa. Él no vivía en la dirección por la que iban, pero había insistido, por ley casi, en acompañarla hasta su casa. Llegó el momento de la ansiada despedida. se pararon uno en frente de otro, mirándose, ya que no les hacía falta hablar para expresarse, cuando R se acercó y le besó en una mejilla, y en el tiempo para girar la cabeza Fernan ya se había adelantado y la había besado en sus carnosos labios. R, aún esperándolo, se quedó impresionada e impregnada de su compañera, iluminándose todo desde ellos, mientras empezaba a llover. Vete antes de que te mojes le dijo, y se quedó a ver como se iba calle abajo...



Entró en la puerta de su casa, estaba muy cansada, pero no paraba de sonreír mientras aún tenía un dulce sabor en los labios, de hacía sólo unos instantes. Fuera seguía lloviendo, mientras ella miraba por la ventana y se desvestía para ponerse el pijama. Se echó por fín en la cama, mientras recordaba cada paso que había dado esa noche y de fondo el sonido de las gotas de lluvia repicando contra la cornisa de su ventana. Después de tanto tiempo, sin saber que había pasado, era feliz. Nada podría amargarla ahora.



¿Nada?

6 recuerdos:

Marisilla dijo...

Qué bien, has vuelto! Oye, tienes razón con lo del día de los enamoraos. Qué pasa con los corazónes desiertos en cuestión de amores? Bueno, bueno, menos mal que existen los blogs....

Nos vemos en breve, cariñete. Muam!!!

Salitre dijo...

"¿nada?" Así nos dejas, como nos tienes acostumbrados, con los labios impregnados y escuchando la lluvia chocar contra la ventana...

Espero que vuelvas pronto...

Besitos azules!!

Marisilla dijo...

Sí que es tarde, nene, pero hay que asegurarse de que llegue la gente, y ya sabemos que en Sevilla la peña sale muuuuu tarde!!!

Dory dijo...

Te vere en el concierto verdad?... no dije nada del blog, lo abri y punto y... yastà..... lo entiendes verdad?
Un besito...
Tienes que publicar ya!!!

nos vemos guapo.
Dory

Un conserje de noche dijo...

Pos si marisilla, pero entre una cosa y otra hasta las 12 no empezamos, así que a ver... ¿Quedamos para cenar? Besitos

Jaja, gracias salitre, es un placer haber conocido tu blog y tus palabras, 1 beso.

No te preocupes dory que lo entiendo, nos vemos el sábado! Bess!

Marisilla dijo...

Caballerete, no pude ir a ese cafelito el viernes porque andaba de viaje desde Arcos a Sevilla y llegué mu tarde. Pero este fin de semana te veo, eh? Jeje, y también te aviso de que tienes un premio que puedes pasar a recoger si te pasas por mi blog.

Ah, quedamos pa cenar, o pa lo que quieras. Yo tiro pa Sevilla el viernes por la tarde-noche, así que estoy pa lo que quieras y quieran las mocitas (entiéndase, dory, bea y lola, jeje).

Besitos!