Hay tantas cosas yo sólo preciso dos...
...mi guitarra, y vos(otros)...
viernes 9 de mayo de 2008
Mi primer Meme... El desafío del secreto del mundo
Las normas son básicamente:
1-Poner el enlace de la persona que somos elegidos.
2.-Poner las reglas en el blog.
3.-Compartir seis (6) cosas no importantes y seis (6) importantes.
4.-Elegir seis (6) personas al final.
5.-Avisar a estas personas y dejar un comentario en sus blogs.
SEIS COSAS QUE NO ME IMPORTAN
Los consejos de desaconsejados
Las opiniones y el que dirán
El intentar pisotear a los demás
Los reconocimientos y medallas
Intentar hacer daño
Creerse superior
SEIS COSAS QUE ME IMPORTAN
Separar entre lo importante y lo que no
Pensar en frio
Reconocer las cosas
Pensar en los demás
La risa
La música
Y ahora los 5 afortunados son:
Centrifugado
Pizquitos de Brownie
Soy como el aire
No comprendo por qué nada puedo entender
Reyna
jueves 8 de mayo de 2008
Sigo vivo!!
Dar las gracias a todos los que habéis dejado comentarios, quizás sin esperar contestación, sobre todo por su interés y a los nuevos, darles la bienvenida. Bienvenidos de nuevo
Pd: Prometo escribir pronto el final de la historia y el principio de la siguiente!!!
miércoles 12 de marzo de 2008
De gala

Y como al parecer es tradición y se viene haciendo, tengo que dar yo mis premios de honor a los blogs de mi agenda. And the prize goes to...
- A lainpse, http://lainpse.blogspot.com/ , que por bien chicos que nos conocimos, y por muchos años que estemos separados, parece que siempre hay una relación de unión, y ahora hasta en las letras.
- A lágrima, http://tequieroconmigo.blogspot.com/, que durante tantas noches me ha echo creer en los espejos, y en lo mucho que se pueden parecer 2 personas con kilómetros de por medio
- A kilómetro, http://ydetrasdecadahuida.blogspot.com/, por enseñarme cada huída, buena música, y ser también de las primeras personas a las que empecé a admirar y que servían de inspiración.
- Y finalmente, y aunque no llevamos mucho tiempo conectados, a Salitre, http://entrefloresypiedras.blogspot.com/, la persona que escribe la realidad como quiere, y como yo quiero llegar a escribir.
Sé que me dejo algunos. No están todos los buenos, pero son buenos todos los que están, gracias a todos los demás.
sábado 23 de febrero de 2008
Calor, VI Parte
nadie los fuese a ver? Estaba indignado, frustrado. Era su novia, y encima con un chulo que también tenía novia, su amiga. Dio un golpe en la mesa, y se fue intentando hacer el mayor ruido posible, como si quisiera ser observado y que los amantes de aquel pequeño lugar se diesen cuenta de su huida, mientras dejaba detrás de sí una voz que decía: -Lolo no...viernes 15 de febrero de 2008
SPNB, V Parte
R dice:
Hola, soy R, la chica del Corner de esta tarde. ¿Qué tal?
So come on and do your little dance for me... dice:
Ah, tu eres la amiga de Lolo, ¿no?
¿Y dices que te llamas R?
R dice:
jaja, si, es que nadie me llama por mi nombre.
So come on and do your little dance for me... dice:
Bueno, yo me llamo Fernan
R dice:
Si, lo sé- en un segundo se arrepintió de lo que escribió, de parecer tan interesada-...
Pasaron unos minutos hablando, mientras sus letras de ordenador se conocían, hasta un momento de silencio entre los dos, sin saber que preguntarse, hasta que R pudo ver en la parte de abajo como su compañero de conversación empezaba a escribir y le preguntaba:
So come on and do your little dance for me... dice:
¿Sales esta noche?
R dice:
He quedado con esta gente a las 12 cerca de la estación.
So come on and do your little dance for me... dice:
Que tarde, bueno, al menos nos da tiempo de salir a cenar juntos, ¿te parece?
Hacía unos minutos que había empezado a hablar con él, ¡y ya le estaba pidiendo una cita! Estaba harta de tantos sueños rotos, de tantas ilusiones pisoteadas, e incluso le empezaba a coger miedo al amor después de tantas decepciones y lágrimas soltadas a la almohada, pero había algo dentro de ella que la llamaba a salir, a decirle sí, como si ésta ocasión fuese diferente a todas las demás. De todas formas, no tenía nada que perder. Dejó unos segundos para aceptar la proposición, mientras le decía a Marina que podría tardar un poco, mientras ésta le avisaba que no tardase demasiado.
Le quedaba una hora y media para ducharse y cambiarse, tenía tiempo de sobra. Al final llegó tarde. Habían quedado en un pequeño bar no muy lejos de casa. Fernan no paraba de hacerla reír, a cada frase, hasta el punto en que parecía que con cada frase la mesa se hacía más pequeña y poco a poco se acercaban más. Terminaron de cenar, y Fernan le pidió un rato más de su tiempo, y llevarla a un pub cercano, de esos con música en los que sí se puede hablar. Ella se lo pensó, pero luego accedió, sin prestar siquiera atención al reloj ni con los que había quedado. Allí se sentaron en una mesa no lejos de un escenario donde un tal Amaro tocaba algunos acordes, mientras los dos empezaron a contarse todas y cada una de sus historias, sin límite de detalles y entre copa y copa, se lanzaban
diversas miradas e indirectas de lo que esperaban el uno del otro...Cuando R se dió cuenta, eran más de las 3. El chico del escenario ya se había marchado hacía rato, y tenía el movil lleno de llamadas perdidas de Marina- ya no la molesto- pensó. Le dijo a Fernan que ya era tarde, y no sin algún intento por quedarse, se fueron juntos a casa. Él no vivía en la dirección por la que iban, pero había insistido, por ley casi, en acompañarla hasta su casa. Llegó el momento de la ansiada despedida. se pararon uno en frente de otro, mirándose, ya que no les hacía falta hablar para expresarse, cuando R se acercó y le besó en una mejilla, y en el tiempo para girar la cabeza Fernan ya se había adelantado y la había besado en sus carnosos labios. R, aún esperándolo, se quedó impresionada e impregnada de su compañera, iluminándose todo desde ellos, mientras empezaba a llover. Vete antes de que te mojes le dijo, y se quedó a ver como se iba calle abajo...
Entró en la puerta de su casa, estaba muy cansada, pero no paraba de sonreír mientras aún tenía un dulce sabor en los labios, de hacía sólo unos instantes. Fuera seguía lloviendo, mientras ella miraba por la ventana y se desvestía para ponerse el pijama. Se echó por fín en la cama, mientras recordaba cada paso que había dado esa noche y de fondo el sonido de las gotas de lluvia repicando contra la cornisa de su ventana. Después de tanto tiempo, sin saber que había pasado, era feliz. Nada podría amargarla ahora.
¿Nada?
viernes 8 de febrero de 2008
Balance (Tiza)
Un espejismo, 7 razones
8 cumpleaños sin celebraciones
Cuéntame un cuento, dame un azote
castigada sin cenar y sin postre
Tócame algo, no encuentro el coche
No me dejes por favor que me rompes
No me se esto, 400 golpes
nunca aprendí a jugar bien al poker
Soy una almena sin una princesa
soy unos hilos tras una cometa
Soy una niña que todo lo mira
y que corretea por una cornisa
Soy una pobre insensata que espera
poder sonreír cuando ya nadie quiera
con 30 lamentos, 30 sonrisas
30 canciones de amor, 30 heridas
30 secretos, 30 mentiras
30 verdades a medias sin prisas
30 deseos, 30 utopías, 30 caricias
30 despedidas, 30 y 1 te quiero...todavía
Una palabra, una llamada
medio pulmón, si me ahogo me salvas
tantos viajes, tantas miradas
tantos nervios compartidos en calma
Friega los platos, hazte la cama
así no vas a llegar nunca a nada
Te echo de menos
te veo en nada
que quieres de comer hoy...
Soy una almena sin una princesa
soy unos hilos tras una cometa
Soy una niña que todo lo mira
y que corretea por una cornisa
Soy una pobre insensata que espera
poder respirar aunque ya nadie quiera
con 30 lamentos, 30 sonrisas
30 canciones de amor, 30 heridas
30 secretos, 30 mentiras
30 verdades a medias sin prisas
30 deseos, 30 utopías, 30 caricias
30 despedidas, 30 y 1 te quiero...todavía
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Y el 1 de marzo, en Sevilla!! Sala Paradise, en calle Torneo.
Pd: Esta semana que entra, después de terminar los exámenes, prometo volver a actualizar después de tanto tiempo y seguir la historia
viernes 21 de diciembre de 2007
Rostro de Actriz - Deluxe
Hay una trampa en cada cosa que dices
y mariposas que no nos dejan ver más allá.
Hay una puerta en tu rostro de actriz,
se desliza el profeta para poder entrar.
Cuando suenan las campanas y entran los rayos del sol,
cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal
querremos volver a puerto una vez en alta mar.
En la calle hablan los ingenuos
y sé que otros callan por no decir la verdad.
A veces cuando parece sencillo
te sientes tan cerca que el miedo no te deja entrar.
Cuando suenan las campanas y entran los rayos del sol,
cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal
querremos volver a puerto una vez en alta mar.
Cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal...
Hay una trampa en tu rostro de actriz,
se desliza el profeta para poder entrar.
Cuando suenan las campanas y entran los rayos del sol,
cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal
querremos volver a puerto una vez en alta mar.
Cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal...
jueves 13 de diciembre de 2007
Géminis, IV Parte
-¿No le viste ayer diferente?- A primera vista no se fijó, pero a la luz vio su cara, aún demasiado afectada y cansada por la noche anterior, y aún en pijama.
-Pues no, tan Lolo como siempre, ¿por?
-Desde que me vino a llamar lo vi distinto. Luego en toda la noche estuvo siempre a mi lado, estaba cómoda hasta que tanta bebida pareció empezar a afectarle. Empezó agarrándome de la cintura por cualquier motivo pero cada vez era diferente. Cada vez, su mano bajaba más, y más, y más, sin motivo alguno, seguía, pero ahora tocando cualquier zona de mi cuerpo que pudiese, mientras yo le intentaba parar los pies, y sobre todo sus manos.- Poco a poco se podía ver la evolución de la historia en la cara de Marina, de cómo empezó con una aparente normalidad a pasar a una cara de desprecio. Las líneas de su cara se habían convertido en rabia, desesperación, no le gustaba que la tocasen, pero aún así no lo terminaba de entender-
-Si, algo subido si que lo vi. Pero tampoco es para alarmarse, ¿no?
-Es que aquí no acaba el coloquio. Lo llevé a casa después de dejaros a Patri, Luis y a ti, y por el camino cuando nos quedamos sólos no me soltaba el brazo, y únicamente lo conseguía parar con algún movimiento brusco o advertencias, mientras me decía cosas absurdas, que si me quería, que se yo. Y prepárate,- tragó saliva- después de dejarlo, vino hasta mi casa y me hizo bajar, para que él siguiera con sus locas ideas de amor y ahora, se lanzó a besarme. Sólo el olor a alcohol me echó para atrás, y le cerré la puerta en la cara. Apenas dormí después de toda la noche.
-¿No te lo estás tomando demasiado mal?
-Es casi mi mejor amigo, ¿cómo voy a estar? ¿Él te ha contado algo?
-No, no hablé con él- decía mientras sacaba su paquete de tabaco, se encendía uno, y recordaba los que había fumado hacía sólo unos minutos con Lolo.- ¿Quieres que hable con él?
-Bah, déjalo, ya esta noche hablaré con él.

Era ya tarde, estaba anocheciendo fuera y R le dijo a Marina que se tenía que ir, si es que pensaban salir esa noche a la estación, mientras rechazaba una invitación a cenar por parte de su compañera. Salió de la casa, y empezó a asimilar todo lo que le habían dicho hacía unos instantes, la historia de uno, y la historia de otra, que diferentes eran, ¿cómo se pueden tener 2 versiones tan distintas de tan sólo una noche? ¿Cuál de los dos era el que más se ajustaba a la realidad?
Llegó a casa, a su cuarto, y soltó el bolso en la cama, necesitaba relajarse un rato. Se echó en la cama, mientras seguía dándole vueltas a la cabeza, y de pronto recordó que tenía el msn de alguien del que únicamente sabía su nombre y su dirección, fernan. Se conectó, únicamente para agregarlo, y en unos instantes, ya apareció una ventanita nueva abajo y a la izquierda de su pantalla.
R dice:
Hola, soy R, la chica del corner de esta tarde. ¿Qué tal?
sábado 8 de diciembre de 2007
Uno, III Parte
-¿Ahí no acabó?
-No- Lolo hablaba, mientras únicamente miraba a su café haciendo girar la cucharilla, le dio una calada a su cigarro, y bebió un poco para seguir hablando- Cuando bajé del coche, no me metí en mi portal, sino que me quedé mirándola aparcar y entrando en su casa. No me sentía cómodo, tenía que hacer algo. Fui directo a su casa y empecé a llamarla por la ventana. Tardó, pero por fin encendió la luz y se asomó, y aunque me costó, conseguí que bajase. No podía desaprovechar lo que ya había empezado hace un momento, llevaba demasiado tiempo buscándola y sin encontrarla, y no podía moverme ahora de su vera. Me abrió la puerta y ahí estaba ella, vestida de domingo en zapatillas y pijama. Todo estaba oscuro, era ya de madrugada, y apenas unas farolas iluminaban parte de una calle en la que únicamente había frío y soledad. No sabía que decirle a Marina, y sólo se me ocurrió acercarme, cogerla de la mano mientras con la otra le acariciaba su mejilla para acercarme a sus labios, hasta que ella... -se tomó unos segundos, dejando que su cigarro se consumiese lentamente- ...cerró la puerta, y me dejó ahí fuera, sólo, y sin corazón.

-Vaya, lo siento. Pero no te preocupes, ya sabes como es ella, que le cuesta mucho expresarse y decir lo que siente- R hablaba y dejaba caer su mano sobre el hombro de su compañero, mientras veía por detrás de él como se iba el chico de la camiseta gris- Allí se va tu amigo.
-Ah si, toma su correo para hablar con él.
-Venga gracias. ¿Volviste a hablar con Marina?
-No, sólo te he visto a ti desde anoche y no se si- dejó de hablar después de escuchar una melodía de móvil y ver como R se levantaba.
-Lolo me tengo que ir, lo siento.
-No te preocupes. Por cierto, ya pagué el café.
-Eres un sol, te veo mañana.
R salía de la cafetería mientras volvía a releer el mensaje que acababa de recibir: Chica, vente a mi casa, tienes que saber lo que pasó ayer, Marina. Tardo unos quince minutos le respondió.
Hacía un sol radiante, por fin después de tantos días de lluvias, y apetecía más un paseo por el parque que estar subida en un autobús lleno de gente. Por el camino R empezó a asimilar todo lo que antes le había confesado Lolo, pobre. Llevaba una eternidad con una sed de un agua que no podía beber, de un sueño sublime siempre protagonizado por una de sus mejores amigas, y ahora estaba en la cuerda floja. Hoy es sábado, y como tradición toca ir al lado de la estación, a una terraza que ponen todas las noches, para tomar tranquilamente unas copas, pero estando como estaba el tema, ¿que pasaría?
R llegó a la puerta de su necesitada amiga y llamó a la puerta, dos golpes. Salió Marina y la invitó a entrar -Entra, ¿quieres un café?
-No.- R se acordaba del café que acababa de tomar hace unos minutos- Ponme un zumo, ¿pero, cual es el tema de esta reunión?
-El tema es Lolo, no se...
jueves 1 de noviembre de 2007
Se vende
10 meses. 10 meses con altibajos, empezando con una crónica de fin de año, y acabando con una historia a medio empezar. En este tiempo aprendí mucho, reflejando lo que me había, o había pasado a decenas de personajes, y que me sorprendía que gustase, aunque fueran a 5 o 6 personas que siempre estuvieron ahí.
Quizás me cansé. Quizás se convirtió para mi en rutina.
Si una vez tuve una musa, ya emigró, y no encuentro a ninguna. O tal vez ya no me pueda inspirar.
Si una vez estaba deseando coger un folio y mi boligrafo, siempre en negro, para escribir, ahora no soy capaz de sentarme delante de un hoja en blanco y rellenarla.
Este post no será mi epitafio, porque no se puede decir de este agua no beberé, pero no se sabe.
No busquéis lógica, es un punto y aparte, y nada más. No se debe de achacar a nada que haya pasado.
Se quedó en un sueño, y nada más. Vende, se vende...
martes 9 de octubre de 2007
Flotar, II Parte
Lolo! Que tal el fin de la noche cuando me fui?
Lolo dice:
Buf, es algo largo de explicar por aquí, ¿quedamos dentro de una hora en el Corner para tomar café?
R dice:
Bueno, venga
Hace tiempo que no paso por allí
Pero, ¿pasó algo?
Lolo dice:
Luego hablamos
Te dejo que se va a poner mi padre
Besos
Lolo aparece como no conectado.
A la hora, R entró por esa puerta de cristal que separaba el mundo de este pequeño lugar, tan visitado por el grupo de amigos, que se había convertido en su pequeño refugio. Llevaban mucho tiempo pasando eternas tardes en el Corner, que se había convertido en su segunda casa.
-Ya se te echaba de menos chica.- dijo un camarero- Ve al fondo que está tu amigo y ahora te sirvo el café.
R respondió con una sonrisa, y con un cálido gracias. Entró hasta las profundidades del local, y allí encontró a la persona con la que había quedado, aun estando sentado sólo, estaba rodeado por completo de misterio sobre la noche de ayer. Se dieron dos besos, y se sentaron uno al lado del otro, en unos cómodos sillones mientras empezaron a hablar y a fumar. El chico empezó a explicarle todo desde el principio, desde el principio en que empezó a gustarle Marina, describiéndola a veces como si fuera un personaje de la mejor novela de amor, como un personaje ideal, exagerando sus virtudes y encantos, como le pasa a cualquier persona que empieza a sentir como brota ese sentimiento dentro de uno mismo.
-¿Pero os liasteis?
-No, sólo me declaré mientras ella me llevaba a casa en el coche. Yo la miraba detenidamente mientras le hablaba, y ella se fijaba tan sólo en la carretera, sin siquiera responderme. La cogí de la mano, y nada más tocarla sentí un inmenso frío, que me heló el cuerpo, hasta que ella la retiró. Paró al llegar a mi casa, y le pedí algo, cualquier gesto me valía, a lo que ella, sin girarse, me dijo que había otra persona, y que ahora, no podría utilizarme para olvidar al otro. Yo le dije que si, que no me importaba que me utilizara, que quería estar con ella, pero se reafirmó, y siguió negándome en silencio, un silencio que valía mas que mil palabras, hasta que me rendí por esta noche y me bajé del coche.

-Vaya, ¿y no te dijo quién es la otra persona?
-No, ni quería preguntárselo.
En ese momento entró por la puerta un grupo de chicos, unos tres, y cual fue la sorpresa de R que el último era el chico de ayer, el de la mesa de billar, cuando poco a poco, empezó a acercarse a su mesa. Ella estaba nerviosa, sin saber porqué, cuando llegó al borde de la mesa, la miró atentamente con sus ojos tan oscuros, y saludó a su compañero, Lolo. ¡Se conocían! Ahora, tan de cerca podía verlo mejor, moreno, alto, con unos vaqueros y una camiseta gris, pero al que no era capaz de aguantar un cruce de miradas de más de un par de segundos, hasta que se fue, son un adiós que no sonaba a despedida.
-Tienes que presentármelo, ¿Quién es?
-Ese es un compañero de clase de Marina
-¿Por qué no me lo presentas?
-Venga, se llama Fernan
jueves 20 de septiembre de 2007
R, I Parte
R se gira y empieza a vestirse para otra noche de fiesta. Iban a salir a la típica discoteca de la ciudad, con las mismas personas, y sin esperar nada nuevo, ninguna sorpresa de un monótono viernes. No tenía muchas ganas de salir, pero al final se decidió y dijo que si, por no quedarse luego toda la noche en la cama pasada de vueltas sin dormir, pensando como lo estarán pasando los demás. Además, era como si tuviera un leve, aunque firme presentimiento, de que esta noche iba a ser diferente, aunque aún no sabía porqué.
Sonó el móvil, era Marina, su mejor amiga, ya estaba abajo esperándola. -Dos segundos- dijo R que tardaría, que se convirtieron en unos 5 minutos, pero ya por fin bajó y se montó en ese coche, un Renault Clio rojo, en el que ya iban Luis, Patricia y Lolo. Empezó a saludar metida dentro del coche, y ya sentada se dio cuenta de cómo iba a ser la noche...
Patricia y Luis son pareja, llevan un par de años, justo desde el momento en que Luis dejó a la conductora, Marina, soltera de momento, pero a punto de sucumbir a las proposiciones de Lolo, que sin declararse con palabras, ya lo había echo de forma extracorpórea, y luego, R, sin pareja, y pensando que mejor se podría haber quedado en casa dando vueltas, porque para estar de música, siempre había tiempo... Que complicado esto de las parejas... R siempre había buscado su pareja, alguien que la complementara, que la comprendiera, y que sobre todo no la defraudara, como habían echo todos esos tíos con los que ya había salido defraudada, y ahora se resistía a empezar nada nuevo, se había echo una promesa de no volver a estar con ninguno.
Llegaron al descampado y empezaron a abrir las botellas, tal como es tradición, para empezar animada la noche. Terminaron, y fueron a la discoteca mientras el portero les comentaba -son 20 euros chicas-, -casi mejor nos vamos- dijo Lolo. Como en esa no se pudo, entraron en la discoteca de enfrente, donde nunca les dio por entrar, siendo hoy su primera vez. Todo era de un rojo intenso, a la izquierda unas escaleras para subir a la verdadera discoteca, con una terraza rodeándolo todo en la que en altura se podía ver toda la ciudad iluminada de noche. Al fondo había unas mesas de billar, y a Marina se le apeteció echar una partida y unas risas, así que pidieron turno. Jugando había un chaval, moreno, de ojos verdes, que aunque parecía atento a la partida, no dejaba de mirar a R. Ella lo sabía, pero no hacía otra cosa que esquivarle la mirada, aunque tenía ganas de acercarse a él. Se terminó su partida, y los chicos se fueron. Ella incomprensiblemente se quedó con la imagen de él, y se lamentaba de que no podría volver a verlo, pero, ¿sería así?
miércoles 12 de septiembre de 2007
Chat
Al fin y al cabo, todos dicen te quiero, aún más por el msn, no te vayas nunca, te prometo el cielo. Todos dicen palabras, y aquellas palabras se las lleva el viento. Para al final, quedarte...

martes 4 de septiembre de 2007
Amar/Idealizar
Pongámonos en situación. Conocemos a una chica, chico según los gustos de cada persona. Empezamos con los primeros intercambios de palabras, las primeras bromas según tengamos o no timidez en ese momento, mayormente lo segundo, y ya se sienten las primeras palpitaciones cuando tristemente llega el momento de la despedida en el que se va, se va, se fue.
Ahora, llega el momento de estar tumbado en la cama mirando al techo pero recordando a la persona de la otra noche, en el ordenador buscando fotos para poder ver de nuevo a esa persona o mandándole mensajes por el móvil o por correo, mientras empezamos a imaginarnos un mundo paralelo casi, en el que tenemos el poder de decidir como es todo, nuestra ciudad, nuestro barrio, nuestra casa, nuestra pareja. Si, empezamos a imaginarnos como será, o como queremos que sea esa persona en nuestra realidad, con toda ilusión y todo tipo de detalles que hasta a nosotros nos parece real, extremada y peligrosamente real. Tan real, que incluso llega a rozar la locura, una locura tan bien pintada y tan idealizada que incluso puede chocar con nuestro mundo de verdad, con muestras como una pelea con la persona más cercana a ti, por intentar sacarte de ese mundo de sueños, dejar de comer, o ser capaces de plantarse en la otra punta del país sólo por un falso te quiero. Pero para los soñadores todo le es inútil en esos momentos, da igual el motivo, la acción o la razón, que no se puede dejar de imaginar, es como si no hubiese barreras para poder “amar”, pero desgraciadamente, hay muchas aunque no las queramos ver. Casi nos obsesionamos en esa idea, no vemos más que por los ojos y sin saber mirar con la razón, perdiendo los nervios y hasta el control, para luego, con el tiempo descubrir que esa persona a la que casi le pondríamos incluso nombre, no tiene nada que ver con todo eso que hemos escrito con nuestra pluma mental, ya que en realidad no la conocemos.

(Re)Bienvenidos
viernes 27 de julio de 2007
Motivos para no..., VI Parte
Anoche lo pasé genial contigo. Hacía años que estaba esperando una noche como esta en la que pudiese disfrutar con otra persona sin tener que ofrecer nada, únicamente cariño, como el que tu me diste desde el principio. Eres todo lo que buscaba, eres todo lo que cualquier persona podría buscar, pero yo no soy a quien tu buscas. Únicamente soy alguien que se cruzó contigo una noche, no más, quizás que buscaba algo de atención, y que tu todo me diste, hasta dejaste toda tu vida, pero yo no te conté toda mi historia. Allí en Brasil dejé a toda mi familia, y también dejé un hijo y un esposo. Al conocerte ni me acordé de ellos, pero cuando lo nuestro fue a más, me dí cuenta de mis errores, y de que aquí no hago nada. Cuando me dijiste que lo dejabas todo, intenté frenarte, pero quizás tu no quisiste, quizás yo no te conté la verdad a tiempo.
Siento que cuando llegues a esta parte me estarás odiando, tanto o más como yo me estoy odiando mientras te lo escribo, y te comprendo.
Me marché porque ni yo misma se que es lo que quiero ahora. Si tal vez quiero volver a mi pasado, a lo que tanto añoro y por lo que tanto he luchado, o empezar desde el principio junto a ti, quien me abrió los ojos que ahora mismo están llorando por ti, por mí, y que están mojando este papel. Me iré lejos, lejos de la playa, esperando que algún día puedas llegar a perdonarme mientras yo reuno todos mis pensamientos y sentimientos, y pueda por fin aclararme. Lo siento...
Jose se quedó de piedra desde que empezó a leer. Se dio cuenta de que había destrozado toda su vida por una mujer que apenas conocía y que le había mentido, pero sin bien él saberlo, ya la había perdonado, ya que estaba profundamente enamorado de ella, aún habiéndola visto apenas unos instantes. Estoy loco, se decía una y otra vez mientras leía y releía aquella declaración de despedida, mientras iba perdiendo poco a poco el más común de los sentidos. Había preparado una isla únicamente para Magda y para él, pero ahora se sentía perdido, solo, en medio de la nada, como un naufrago. Esa noche apenas pudo dormir, mientras miraba al techo y recordándola, cada palabra, cada gesto, cada movimiento de la que fue su pareja durante una pequeña aunque gran noche.
Pasaron días, semanas, meses, años, y ella no aparecía. Había encontrado un pequeño trabajo en un humilde restaurante, cerca de la playa, ya que no quería alejarse por si ella volviese algún día. Todas las noches se acostaba mirando a la luna, al horizonte, esperando verla, pero lo único que conseguía ver era su ausencia... Al fin y al cabo, la esperanza, es lo último que se pierde...

***
Con el fin del mes de Julio se acaba esta historia, y al mismo tiempo me voy yo de descanso lo que queda de verano, para poder volver en Septiembre con nuevas ganas y nuevas historias por contar. Gracias a todos de verdad por aguantarme, sobre todo los que estáis desde el principio, me escribáis comentarios o no, ya que se que estáis ahí. Únicamente voy a nombrar a Luismi, que aunque se que aquí no me va a leer, le doy las gracias por presentarme a su puta y a su sacerdote, personajes de esta última historia. Gracias a todos, y buen verano, besits.
jueves 19 de julio de 2007
Mi despedida, V Parte
-Voy a ponerme algo de ropa, que hace fresco.
-Jeje, mejor- mientras lo decía y me daba la vuelta, sentía como me estaba mirando de arriba a abajo por detrás.
Abrí el armario, y cogí lo primero que vi, algo de ropa interior y una bata, pero lo peor fue ver mi sotana. Ahí estaba inerte, tan oscura como siempre, pero que esta vez su color negro me atraía de forma que no podía pensar otra cosa, hasta que cerré la puerta a la vez que rompía ese pequeño y momentáneo hechizo hipnotizador. Ahora solo tenía en mente a Magda, de imaginarla toda una vida consigo, en un profundo y eterno abrazo.
Aunque no era tan fácil. La voz que tenía por la espalda me impedía dejar todo de buenas a primeras, por una persona que apenas acababa de conocer. Ahora pensándolo en frío, era cierto lo que decía esa voz, hacía prácticamente horas que la conocí, y no eran horas sino años los que llevaba en el camino que había elegido, el de la religión, y que ahora se estaba tambaleando. Bajó de la nube en la que estaba, y se sentó en la mesa junto a ella, mientras se miraban y se sonreían, cuando ella empezó:
-Así que eres cura de verdad, ¿no?
-Pues sí, no te mentí. ¿Y tu... bueno... trabajas en la calle de verdad?
-Sí, tranquilo, no te asustes. Pero mejor que hoy seamos Magda y Jose, ¿no te parece?
-Me parece...
Durante el desayuno le conté mi historia, que no podía estar con ella en mi situación actual, pero que era lo que en verdad quería, simplemente estar con ella...
-No puedes hacer eso Jose. Apenas me conoces, no sabes como soy. Yo también quiero estar contigo, pero no puedo hacer que lo dejes todo por mí.
-No, de verdad, no es sólo por ti. Lo que pasa que al conocerte me di cuenta de que estaba equivocado desde un primer momento y que no estoy haciendo nada. Sé que nos conocemos poco, pero es como si notase que contigo estaré bien, que verdaderamente mi misión es estar a tu lado. Dentro de media hora tengo una misa, mi última misa, y les haré saber a todos que lo dejo para poder estar contigo. ¿Te parece?
-Bueno...
-Está bien, voy al cuarto a cambiarme y voy para allá. ¿Te importa quedarte aquí sola?
-No, no me importa...
-Espérame- mientras le daba un cariñoso beso en la mejilla y me iba.
Me fui mirando la casa blanca donde vivía, sabiendo que cuando volviese sería un hombre nuevo, un hombre libre de cualquier cadena. Se subió a su altar, su pequeño escenario como le gustaba llamarlo, y justo al terminar, entre lágrimas, tuvo que decirlo. Le daba pena por todo esto que estaba dejando atrás, toda su gente, toda su historia, pero había encontrado una salida que había decidido tomar.
No se quedó a dar explicaciones, se fue corriendo a coger su coche junto a su tristeza para ir a la casa, mientras esa tristeza se iba reduciendo pensando en la primera persona que le estaría esperando en su casa. Llegó, abrió la puerta, y le entró un escalofrío justo al entrar. Un frío invadía la casa, acompañado de un molesto silencio e inexplicable. No la encontraba. No lo entendía. Llegó a su cuarto, donde habían pasado juntos aquella noche, y encontró un folio escrito en negro...
Jose, Soy Magda...
jueves 12 de julio de 2007
Entre salitre, IV Parte
hablando con palabras vacías, ya que nunca había podido amar a una persona tanto y todo lo que aquello significaba. Se levantó y le dio un tierno beso en la mejilla a su invitada, y le prometió que le iba a hacer su desayuno, para eso era ella la princesa. Se fue a la cocina feliz, con una sonrisa como la que siempre tenía Magda en la boca, una sonrisa que se convertía en un magnetismo imposible de evitar. Metió algo de pan en la tostadora, mientras reflexionaba. Estaba seguro de que lo dejaría todo, empezaría de cero, empezaría una nueva vida, todo ahora con una persona al lado, y no con una creencia. A la tarde iría a su parroquia y daría su última misa, ya que al fin y al cabo, él era el único que podía decidir el final de sus pasos. El final había llegado.lunes 9 de julio de 2007
De sol y campo
Quedamos algunos en el supermercado para comprar las provisiones, para pasar una hora esperando a que llegase la gente contando anécdotas de borrachos. Entramos en los coches, un con aire y otro con aire manual (de abanicarse con la mano), para perdernos por el barrio de C a 60ºC a la sombra, hasta llegar a nuestro destino con un perro que salió a recibirnos con un regalo líquido y amarillo en una de las ruedas.
Tardamos poco en quitarnos la ropa y empezar a comer, para luego olvidarnos de guardar la digestión y la comida (mas tarde vimos como la mortadela se puso marrón, a pesar de tan sólo pasar 2 horas al sol). En el agua pronto llegaron el peinado de marcelino, y un personaje sacado de la película Powder, junto a las primeras peleas por ver quien era el dueño de la colchoneta, amenizados por unos gallos que también peleaban por ver quien era el líder, hasta que alguna vino y pinchó la colchoneta, aunque fue rápidamente sustituida por unos "cipotes" de coca-cola de la que E se enamoró, y que se quedó sin poder llevárselos a casa y sin mis palabras, por algo que hizo que más adelante contaré.
Llegaron las duchas, no sin algún que otro torneo de futbolín, tenis de mesa, y viajes en bici en busca de los hielos, preparándonos para una botellona y una discoteca a la que nos guió una chica, aunque entre tantas zetas no se le entendía: zi mira, zigue adelante en la gazolinera, poz la ziguiente zalida a la derecha... Entramos en lo que parecía un desierto, a excepción de un animador-payaso-cogío que amenizaba la noche y animaba a bailar, quitándose 20 veces la camisa y ligando con todas las barras metálicas de la terraza y con el dj, y que más tarde terminó ligando con M.
Entre bailes y cervezas, volvimos a casa cantando (o inventando canciones como el my pingu), acompañados por 3 amparos en el coche que RU se encargó de conseguir. Nos pusimos los pijamas, y hubo uno que se le antojó ver las estrellas, y R lo acompañó en una tumbona hasta que el malévolo dueño de la casa y su novia tiraron a este que escribe, mientras de fondo se escuchaban frases como cabrounes (con u), o un característico io puta. Vamos a tirar a M, dijo otro, mientras yo tenía la toalla liada y, ¿qué pasó? Pues que E con toda su malicia, aprovechó el descuido de R para tirarlo de nuevo al agua con toalla de V incluido. Sigo sin recibir perdón público por parte de E.
Mojados o no, siguió la noche, con O cantando, V y S cambiándose de camas y echando a intrusas, y E teniendo que ir a dormir fuera de la casa como castigo de dios.
Por la mañana llegaron las tostadas y otras partidas de poquer algo amañadas, para seguir con los baños, los cantos de los gallos, y las peleas con esos cipotes en los que alguno tuvo que correr, como se que se echó 3 kilos de protección solar (RU), y terminó llorando ante la pérdida de su mas preciado bien, una de sus zapatillas...
Y pasó la tarde, con algún que otro remojón, entre partidas de ping-pong, alonso, y wimbledon, viendo como se acababa un fin de semana, para terminar todos con los hombros quemados y alguno que otro resfriado por las visitas nocturnas a la piscina.
jueves 5 de julio de 2007
Día de la libertad
Llegamos como siempre a la hora acordada, esperando a que la gente y la gran socorrista llegasen, aunque de mientras nos íbamos enterando de los últimos cotilleos de las relaciones y las últimas indicaciones para que nadie lo pasara mal ni agobiado.
Entramos, y llega nuestro primer juego con las cartas. Buf, pierdo, me toca chapuzón…Yo sólo en la piscina amos, hasta que después de varios intentos de juegos, terminamos todos en la piscina con sus típicas ahogadillas, o intentos de ahogadillas porque había gente que no daba pie.
Pero ante todo, la piscina era totalmente puritana, donde por no poder, no podías siquiera poder besar a tu pareja, aunque llevases ya meses con ella, ya que las familias podrían sentirse incómodas por un acto tan salvaje como es ese. Gracias al cielo, teníamos un vigilante con el sentimiento patrio en cada parte de sus pelos que nos lo recordaba cada vez, aunque alguno se creyese que era broma, pero esto era algo muy serio…
Luego llegó la tarde de tatuajes (aún haciendo chistes con el de los besos), para que más de uno viese como escribían su nombre en sus antebrazos, chanclas, o muslos de las piernas según fuese, de declaraciones de amor o del equipo de fútbol preferido.
Y ya terminó con los últimos chapuzones de la noche, donde aumentó la gente para hacer ahogadillas, donde hubo un momento en el que todos estábamos circulando dando vueltas, y donde siempre surgen los típicos líos de: iya líate con este, iyo no te líes con esta, iyo no me dejéis solo, iyo amos a ahogar a esa que está ahí, tío donde vas con el peinado de Marcelino… Y todo esto, con un gran cantautor improvisado de fondo, al que algunos incluso le dieron algún dinerillo, para que no dejara de tocar.
En fin, una buena tarde, recordada por algunos por determinados momentos y acciones, pero recordada por mí como la primera tarde de mi pequeño, y gran verano.
viernes 29 de junio de 2007
De tu baile, III Parte
-Whisky, del malo, jaja.
-Pues me pido 2 entonces.
-Gracias, pero hoy no trabajo
-Vaya, yo que sólo quería verte bailar conmigo
-Pocas veces me han invitado así- A ella se le iluminó la cara de felicidad
-¿De que trabajas?
-Soy puta, ¿y tu?
-Soy sacerdote...- los dos empezaron a reírse, sin saber que la persona que tenía en frente no había mentido- vamos a la pista de baile

Allí, bailando, se unieron como dos gotas de agua. No solían salir a bailar, ni era de sus deportes favoritos, pero querían divertirse junto a otra persona que los animase, sin miedo a la soledad, la oscuridad de sus trabajos y el que podrían pensar de ellos los demás. Tal vez tenían sin saberlo el mismo deseo, poder levantarse cada mañana junto a la misma persona, la persona a la que amaban. Jose se dejaba llevar por Magda. Magda se dejaba llevar por Jose. Esta noche iban a cambiar sus trabajos, Jose dejaría los hábitos para ser príncipe, y Magda dejaría sus vestidos para ser princesa.
Poco a poco sus cuerpos se iban acercando. En ocasiones sus cuerpos se rozaban, sus manos se cogían tímidamente para soltarse, y luego volverse a acercar. Sus ojos tenían ya una complicidad especial, aunque no eran capaces de seguir mirándose durante al menos unos segundos continuos. Y ahora lo mismo pasaba con sus labios, se iban acercando poquito a poco, mientras uno de los dos se retiraba un poquito, para volver a empezar de nuevo como en un ritual cíclico. Los dos sabían lo que significaba este momento, pero esta noche todo quedaba olvidado. Simplemente eran dos seres distintos amándose por vez primera, unidos por una mirada en la barra de un bar y que empezó la historia.
Poco a poco se acercaron...
Poco a poco se juntaron...
Poco a poco se besaron...
